Espacio de Música, Arte y Proceso. Un lugar de encuentro y divulgación.

Experiencia del equipo de Vivir con Voz Propia en los colegios de Vitoria-Gasteiz

Miércoles 28 de septiembre de 2016

Hablamos con los jóvenes del cuidado del otro

 

¿Cómo acercamos temas como el dolor, la vejez, la vulnerabilidad, el fin de la vida a los jóvenes?, ¿cómo, cuándo y cuánto se habla de esto con ellos?

Niños y jóvenes también necesitan espacios de escucha, de sensibilización, de reflexión, de debate, de entendimiento de los procesos que conlleva el envejecimiento, las pérdidas y el final de la vida. Ellos también son y quieren ser partícipes de una sociedad que respeta y promueve las relaciones intergeneracionales, que apoya, cuida y acompaña a las personas en situación de vulnerabilidad y en el final de la vida, y que recupera valores espirituales y reflexivos sobre el vivir bien y el buen morir.

 

El equipo de Vivir con Voz Propia presenta en este diálogo un proyecto de sensibilización hacia la persona mayor y el final de la vida, dentro del programa “Todos contigo, ciudad compasiva” impartido en distintos centros escolares.

Presentan: El equipo de Vivir con Voz Propia

 

Vivir con voz propia

 

La formación en el Método de Imagen Guiada y Música (GIM) que estoy a punto de finalizar, se imparte desde el Instituto Música Arte y Proceso (MAP)  de forma bienal en colaboración con el Atlantis Institute for Consciousness and Music.

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Personalmente, el proceso vivido en esta formación me ha llevado a un importante crecimiento personal y me doy cuenta de que la metamorfosis sufrida ha sido significativa. Me ha traído paz, bienestar, salud,  confianza… Me ha ayudado a desprenderme de cargas pasadas, encontrar la ligereza para continuar adelante y apostar por lo que una quiere, aceptando las cosas tal y como vienen….  Considero que el trabajo personal que se requiere supone una muy buena preparación para ser terapeuta.

La formación en este método está muy trabajada y pulida, mucho.  Cada detalle está pensado, mirado… Los apuntes, el trabajo y análisis de cada uno de los programas, cada encuentro formativo,  cada dinámica de grupo, las prácticas, cada Supervisión, la terapia personal, el acompañamiento emocional y el sostén durante el proceso, la estancia intensiva y el alojamiento… Toda la formación desde el primero al último minuto me ha aportado un profundo aprendizaje, un poso que siempre estará ahí.

Considero que la formación en este método de musicoterapia profunda como es GIM, es una potente herramienta de trabajo terapéutico y el complemento que necesitaba para mi formación como musicoterapeuta. Realmente siento que tengo unas sólidas bases para poder continuar mi andadura como musicoterapeuta y como terapeuta GIM, sabiendo que el equipo MAP sigue caminando a mi lado. En estos momentos, estoy incorporando el fundamento de este método en mis talleres de musicoterapia con mujeres embarazadas.

Gracias a Esperanza Torres y Camino Bengoechea por introducirme y formarme con ese amor, pasión y claridad en el “mundo GIM” y en la vida, y gracias a mis compañeras, hermanas de formación, por todo lo que me habéis enseñado y porque sin vosotras el proceso no hubiese sido el mismo.

Sandra Azcona Ciriza. Musicoterapeuta, maestra de música y terapeuta GIM en formación. Sitio Web: www.chispiblog.blogspot.com

Las inscripciones para realizar el Máster de Musicoterapia del Instituto MAP, adecuado al marco europeo en tres cursos académicos de fin de semana, aún están abiertas. Distribuido en 180 créditos a lo largo de estos tres cursos se trabajan competencias, actitudes y aptitudes para una formación completa en Musicoterapia en cuatro áreas: Musicoterapia e Investigación, música en Musicoterapia, Psicología y Pedagogía y  el cuarto bloque destinado a la práctica clínica.

Además, el Instituto colabora desde hace unos años con la Facultad de Humanidades de la Universidad de Aalborg (Dinamarca), por lo que los alumnos y alumnas que así lo deseen pueden inscribir y realizar su Trabajo de Fin de Máster en dicha Universidad.

El objetivo principal de esta formación es el desarrollo del futuro profesional de la Musicoterapia, así como su capacitación para el ejercicio riguroso y sistemático de esta disciplina.

Si deseas saber más sobre el Máster de Musicoterapia y formalizar tu matrícula pincha aquí.

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Septiembre

Septiembre. El mes que comienza un año nuevo.

No sé a vosotros, pero a mí me parece que el año empieza en Septiembre. Es en este mes cuando  compro cuaderno nuevo  y planifico el futuro.

Aún agarrada a las imágenes del verano, a  los paisajes y sus caminos y a los vacíos;  a los reencuentros y a las despedidas; a las vivencias repetidas y a las sorpresas.  Aún paladeando las lecturas y las canciones… empiezo el curso.

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Foto tomada de internet. Calendario. Autora: Elizabeth Crego

En IMAP ya están muchas fechas marcadas en color destacado:

Con colores brillantes están reservados los fines de semana del Master de Musicoterapia. Éste aún está festejando 30 años de formación continuada. Treinta años de experiencia, de proceso, de crecimiento, de organización, y sin embargo la ilusión, la motivación y el entusiasmo se renueva como una libreta nueva. Y tú, ¿ ya has mirado las fechas? ¿has hecho tu matrícula? ¿te falta la entrevista?

También empieza una nueva promoción de entrenamiento en el Método Imagen Guiada y Música.  Tengo destacado en fosforito “el puente de diciembre”!. Ya empiezo a vislumbrar al nuevo grupo (limitado a 8 personas). ¿Aún no has hecho la pre-inscripción?

Tengo más fechas coloreadas en mi calendario: las Jornadas de Musicoterapia y Medicina (en noviembre), y… la próxima Escuela de Verano de Musicoterapia (1, 2 y 3 de Julio, ¡Anótalo!)

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Foto tomada de whatsApp. Algún viaje

¡Tengo tan presente la anterior con tantos amigos/as, compañeros/as re-encontrándose!

Estoy reservando algunos fines de semana para la supervisión. Me gustan esas jornadas intensas de compartir, aprender y practicar la tarea cotidiana.

Porque cada día también marco en mi dietario las sesiones de trabajo: escuchando, improvisando con los instrumentos, creando nuevas o viejas narrativas, mirando adentro de uno mismo/a con música.

Porque en mi agenda de este año he escrito en letras grandes soymusicoterapeuta

¿Figura así en  tu agenda?, ¿O estás planificando que así sea? Busca tus fechas en www.agruparte.com

 

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Nunca me ha gustado despedirme. Es una sensación que recuerdo desde pequeña. Decir adiós y notar una sensación de vacío y de profunda pena.

Sin embargo, si hay algo que nos han enseñado especialmente durante este tercer año del máster de musicoterapia, es que cuando te abres y sueltas, te encuentras en una disposición mayor para llenarte de nuevo. En otras palabras, es necesario vaciarse para recibir. Y así ha sido.

A lo largo de este fin de semana de cierre hemos tenido la oportunidad de vaciarnos y de sentir en lo más profundo de nosotros lo que esto significaba. Algunos, como yo, hemos intentado resistirnos. Es más fácil evitar las despedidas, y tendemos a posponerlas (“adiós… Pero nos veremos en noviembre”).

Sí, quizá sea verdad que nos veamos, pero hoy por hoy es necesario que nos despidamos, no solo de nuestros compañeros, sino de este recorrido que hemos vivido juntos, y de este proceso en el que el GRUPO ha tenido un lugar tan protagonista, elevándose por encima de la individualidad de cada uno, y enseñándonos, una vez más, que en la vida y en la terapia el “nosotros” está por encima del “yo” o del “tu”.

Ha sido precisamente haciendo un recorrido de lo que ha sido nuestro grupo a lo largo de los tres años (sus inicios, su consolidación, la superación, la autorregulación y la inevitable despedida) y sintiendo esta profunda pena por decir adiós cuando me he dado cuenta de algo muy relevante y satisfactorio a la vez: he vivido cada momento, y lo he aprovechado al máximo.

Al recordar las improvisaciones me recuerdo tocando, participando, escuchando y sintiendo los pelos de punta por toda la energía que transmitía nuestra creación grupal.

Al pensar en las presentaciones de nuestro instrumento en primero, recuerdo el miedo, los nervios, pero también el apoyo y el respeto del grupo, un conjunto de personas que ahora conozco mucho más, pero que en aquel momento ya sentía muy cerca y crearon un clima de confianza.

Al pensar en la supervisión solo siento el apoyo, la empatía, la identificación de unos con otros en este nuevo rol que hemos adquirido en nuestra vida, porque no podemos decir que nuestra actitud terapéutica se limite únicamente a la sesión, sino que hemos sentido que ha sido un reajuste de actitud ante la relación y el encuentro con otras personas. Y así me he dado cuenta de que en este grupo yo he sentido, me he emocionado, he aprendido y crecido rodeada, he estado acompañada, y lo mejor, he sido plenamente consciente de ello, desde el primer día en el que pasé a formar parte de él, he sido feliz, y solo puedo agradecer a todas y cada una de las grandes personas que lo componen, por ser, por estar y por compartir.

Ha hecho falta mucho tiempo para que comprendiera la verdadera importancia del cierre, de decir adiós y no hasta luego, y de agradecer. La figura de nuestro tutor ha sido clave para guiar este proceso, pero así es Patxi, una lección de vida hasta el último momento, la sabiduría hecha persona. Y solo nos queda dedicarle una palabra: GRACIAS, porque él nos ha enseñado parte de su significado y porque de él hemos aprendido toda la emoción que la llena y la envuelve.

Y para mi GRUPO, mis compañeros de vida y de profesión, solo decirles que hay emociones que no se pueden expresar con palabras, pero que no se pueden quedar en silencio, y esa es la razón de que nos hayamos conocido, para ser grupo, para ser familia, para ser musicoterapeutas.

Valeria Mederer (musicoterapeuta)

Cierres, despedidas y un adiós en el camino.

Durante el pasado fin de semana los alumnos de tercero del máster de musicoterapia nos reunimos para hacer frente al proceso de  cierre y despedida de la formación. No sin resistencias, no sin pena y tristeza, y tampoco sin alegría, nos dijimos adiós.

Dijimos adiós, desde lo personal y lo grupal, a lo que ha sido y supuesto esta formación: todo un PROCESO de cambio profundo y CRECIMIENTO a nivel personal, grupal y profesional para cada uno de nosotros y nosotras.

Elegimos un antiguo albergue de Ozaeta, un pueblito precioso situado en los alrededores de Vitoria como lugar para esta cita tan especial. Nos acompañó un fin de semana cálido, de sol pleno, noches calientes y luna creciente. Y con esta luna creciente, como decía el viejo sabio (no otro que Patxi del Campo, el guía, el chamán, a parte de nuestro tutor), comenzamos a cerrar ciclo y a crecer, de forma diferente, a partir del domingo.

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Nadie dijo que despedirse fuera fácil. En general, en esta sociedad, nos cuesta hacer frente a los adioses, las despedidas y los cierres. A los cambios en general. Nos cuesta desprendernos y nos resistimos a cambiar, a cerrar, a decir adiós. Nos cuestan los finales.

Nos creemos ilusoriamente inmortales y no lo somos. Creemos que hay certezas cuando la única certeza es precisamente, que no hay certezas. Y en el momento de las despedidas, creyéndolo menos doloroso, preferimos mantenernos en la ilusión de lo permanente, la ilusión de los “hasta luego”,  los “hasta la vista”, que hacer frente a la cotidiana realidad de la impermanencia y el  “adiós”, el final y los finales que llenan nuestras vidas y que nos son más que, en su esencia, en su naturaleza, nuevos comienzos.

No hay cambio sin movimiento. No hay apertura sin cierre. No hay comienzo sin final.

¿Nos volveremos a ver? puede que sí, puede que no. Tal vez, seguro que sí. Pero, de cualquier modo, ya no seremos los mismos. La tarea no será la misma. Ni el momento. Ni el proceso. Todo será diferente. Esto ha llegado a su fin, y hemos cerrado para poder abrir, abrir de verdad, los nuevos comienzos. Como el hijo que crece y dice adiós a la familia, nosotros, en la formación, también hemos crecido, y puesto un adiós en el camino. Ya hemos pasado la mayoría de edad, ya nos han dado las herramientas, los golpecitos y los empujones, y podemos decir con orgullo y satisfacción que ¡¡somos musicoterapeutas!!

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No hay adiós sin comprensión, sin integración y sin agradecimiento. Y nosotr@s no nos podemos sentir más afortunados, satisfechos y agradecidos de ser quien hoy somos y de haber vivido esta experiencia. De haber tenido la oportunidad de vivir este proceso y haberlo integrado en nuestras vidas, cuerpos y almas para siempre, haciéndolo infinito porque ya es nuestro.

Así que sólo nos queda dar las GRACIAS, con mayúsculas.

A la VIDA, lo que se aprecia y lo que no se aprecia, lo directo y lo indirecto, por traernos hasta aquí y hacer de este camino de ENCUENTRO con el otro nuestro propio camino de vida.

A la MÚSICA, por ser nuestra herramienta y compañera de alma y profesión.  Y ¿qué mejor compañera se puede tener?

A todos los GUÍAS del proceso de formación y al propio PROCESO vivido, en especial a los tutores: Sheila Pereiro, Marta Nieto, Patxi del Campo, por acompañarnos en este viaje con tanta CONFIANZA, SABIDURÍA, ACEPTACIÓN  y AMOR, bases sin las cuales no habríamos llegado al lugar en el que estamos hoy, a ser quien somos hoy: musicoterapeutas de corazón.

Gracias de nuevo,  Patxi, por emprender y no dejar de CREER en este proyecto tan bonito. Gracias a ti y a todas las personas que lo sostenéis y que nos vais “atrapando” en esta red de crecimiento.

Gracias por enseñarnos a vivirnos y vivir la cotidianeidad de la vida y la profesión de forma diferente, desde ese innato ser creativo que todos llevamos dentro, haciendo lo que pretendemos en el encuentro con el otro en nosotros mismos, desde el principio hasta el final. Creemos que hemos aprendido de lo más importante: lo sencillo, lo humilde, lo cotidiano, lo humano, sabiendo que en lo pequeño está la grandeza, en la vulnerabilidad la fortaleza, y en la diferencia, por pequeña que sea, el cambio.

GRACIAS VITORIA Y GRACIAS EQUIPO: profesores, tutores, grupo, “invisibles” (personas que, desde detrás del telón, han hecho y hacen posible el escenario).

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Como dicen los versos de Serrat…”Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar. Pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar….”

Que el viaje continúe desde este final. El nuevo principio.  GRACIAS SIEMPRE.

#Nosotr@ssomosafortunad@s.

#Nosotr@ssomosmusicoterapeutas

Son muchos momentos vividos en las Escuelas de Verano. Excelentes clases, seminarios y conferencias. Divertidos y asombrosos talleres y actuaciones. Inolvidables vivencias.

Puedo recordar hoy dos especiales por lo que supuso por mi vivencia como alumna y como profesora: las ediciones de 2001 y 2002.

Escuela de Verano IMAP Esta foto es una de mis favoritas. Mis compañeros y yo presentábamos el examen de fin de postgrado de Musicoterapia a Tony Wigram. Suponía un gran reto porque Tony era el gran Tony. Sabíamos que había dejado de fumar y que ahora comía chuches durante el examen.

Todo nervios…. Pero la realidad, como siempre, supera a la ficción y fue un momento mágico de encuentro con una gran maestro. Atendía como si fuera la primera vez que escuchaba lo que decíamos y parecía asombrado. Recuerdo ese momento perfectamente. Disfruté de mi presentación, de mi examen. Aprendí de Tony y pensé: ”Quiero parecerme a  él”. Ahora, con orgullo, puedo decir qué Tony me examinó.

Aquella escuela de verano fue especial porque también estaba Gianluigi di Franco y recuerdo ir por la noche a cantar con mis compañeros a la ventana de su habitación en la calle Dato de Vitoria – Gasteiz.

La siguiente foto representa justo el año siguiente siendo yo ya profesora con mi queridísima compañera de promoción Elisabet. Las dos nos enfrentábamos al gran reto de dar clase “recién salidas del horno”. Recuerdo perfectamente las risas sin poder parar con Luis García Vega hablando en vocales, las conferencias de Inge Nygaard Pedersen, Fidel Delgado y el regalo maravillosos de conocer a Héctor Fiorini.

Un día, durante la escuela de Verano, un grupo de estudiantes de Portugal nos regalaron unos Fados mientras comíamos en el parque de La Florida y su frase fue “no ves mis llanto pero tal vez puedas sentir las lágrimas de mi corazón ante tan bella emoción”. Maestro de maestros.

Escuelas de Verano de Musicoterapia IMAP Y siempre Patxi, reuniendo, preparando, regalando, trabajando, disfrutando, aprendiendo, enseñando… Gracias Patxi por tantas escuelas de verano. Por tantos momentos de compartir y vivir con música. Por tantas personas que nos has traído y que nos han dado tantos aprendizajes. Gracias por tu esfuerzo, dedicación, pasión y amor a nuestra profesión. Me siento privilegiada de seguir tus pasos y tenerte de maestro y amigo.

Escuela de Verano musioterapia IMAP

Y Espe y Lourdes ¡que lo tienen todo preparado!

 

Camino Bengoechea

Terapeuta Imagen Guiada y Música (GIM ), Músico, Musicoterapeuta, y Psicopedagoga, formada en el Instituto MAP y en psicoterapia individual y grupal por el Instituto de Interacción Laureano Cuesta (Madrid).

 

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