Instituto de Música, Arte y Proceso, Investigación, Máster de Musicoterapia

La máster tesis y su proceso

Los alumnos y las alumnas que hemos cursado el máster de musicoterapia en el Instituto Música, Arte y Proceso, tenemos la posibilidad de inscribir nuestra tesis de máster en el Departamento de Musicoterapia de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Aalborg (Dinamarca) con el fin de desarrollar habilidades de investigación partiendo de nuestro trabajo clínico.

El proceso se inicia con la asignación de una tutora y una formulación de un problema u objeto de estudio que puede obtenerse, por ejemplo, de nuestro caso clínico que presentamos en tercero. En mi caso, partí de una hipótesis inicial donde los juegos rítmicos compartidos podrían tener una especial relevancia para establecer una interacción con un niño autista. Llegados a este punto formulé la siguiente pregunta: ¿Cómo el hecho de usar juegos de turnos en un contexto clínico afecta a la interacción entre un musicoterapeuta y un niño con autismo?

A partir de este momento establecí un proceso sistemático para tratar de hallar una respuesta al problema planteado. En primer lugar presenté una sinopsis o declaración de intenciones. Una vez obtenido el beneplácito de la sinopsis, empecé a construir el estudio tratando de diferenciar los roles de mi “yo” musicoterapeuta con mi nuevo “yo” investigador. En esta nueva identidad como investigador tuve que abandonar y luchar contra aquellas emociones vividas como musicoterapeuta durante el proceso para poder observar el proceso con la máxima objetividad posible a través de las herramientas que citaré posteriormente.

La pregunta planteada tiene ser clara, concreta y abierta (no puede responderse con un sí o un no) y debe estar apoyada por un marco teórico estrechamente vinculado con el objeto de estudio. Esto, por lo tanto, requiere una intensa búsqueda y lectura de literatura no solo antes de empezar a escribir sino que se trata de un trabajo constante puesto que el marco teórico es donde yacen los fundamentos de nuestra investigación. Además, es muy recomendable guardar ordenadamente todas las citas bibliográficas que se utilizan con el objetivo de ubicar y referenciar más fácilmente a los autores citados en el texto y que se presentan en la bibliografía.

El siguiente paso que desarrollé fue el método. En este apartado diseñé cuidadosamente un plan de acción para ofrecer una respuesta al problema planteado. Las herramientas que decidí utilizar fueron: instrumentos análisis, como por ejemplo grabaciones de videos de sesiones; selección de datos donde reflejé qué categorías serían observadas tratando de establecer una relación con la patología que presentaba el niño; y el análisis de los datos donde describí de qué modo serían analizados -a través de un microanálisis (Holck, 2007)-. Cabe destacar que paralelamente al tutor/a que nos guía, podemos contar con un observador/a externo para incrementar la objetividad del estudio.

En el estudio también describí el contexto de la investigación: población, patología que presentaba el cliente, características principales de la intervención, etc. Además de la metodología de investigación que seguí para hallar una respuesta al problema planteado basada en un diseño cualitativo fenomenológico y hermenéutico. Todo ello me  condujo a los resultados, acordes con el método que había utilizado, donde extraje los elementos que habían ocurrido tras una observación detallada de varios eventos seleccionados. En el apartado de discusión realicé una reflexión acerca de los resultados obtenidos dotándoles de significado desde las concepciones previas, en relación con el marco teórico y acompañados por el soporte de otros autores o estudios.

La reflexión acerca de la pregunta musicoterapéutica cerraba mi estudio donde traté de exponer cómo era respondida la pregunta planteada. En este caso, constaté que la improvisación musical en forma de juego de turnos y la actitud terapéutica favorecieron el establecimiento de una interacción entre el terapeuta y el niño siendo el juego de turnos, más que una técnica de improvisación, un modo de relación e interacción entre ambos a través de la escucha, la empatía, el reflejo y el silencio.

No obstante, este estudio presenta unas limitaciones –se trataba de un caso único y, en consecuencia, el resultado no puede ser generalizado-. Por este motivo, finalicé este trabajo aportando nuevas perspectivas que permitan enriquecer este estudio como podrían ser futuras investigaciones con diseños y/o métodos distintos o las observaciones del niño fuera del campo terapéutico.

La elaboración de esta máster tesis se ha convertido en un nuevo y muy enriquecedor camino que me ha permitido desarrollar nuevas habilidades de observación y que recomiendo a todo aquel/aquella musicoterapeuta que desee ahondar y entender con profundidad un proceso clínico acontecido acercándose al trabajo como investigador.

 

Josep M. Porté  profesor de música, músico y musicoterapeuta. En la actualidad profesor del Instituto Música Arte y Proceso

 

Máster Tesis Instituto Música, Arte y Proceso

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